Había pasado una semana ya desde que Saori les había informado a los caballeros dorados que se iría a pasar las vacaciones de verano a Florida junto con algunos de los caballeros de bronce, entre ellos por supuesto su ‘confiable’ Pegaso Seiya, Shion como el dirigente del Santuario había decidido que durante las vacaciones de Saori se dedicarían a descansar de los fuertes entrenamientos, la mayoría de los caballeros dorados ya se encontraban cansados y más aún con las altas temperaturas que estaban registrándose en Grecia.






